¡Yummy!

¡Yummy!
Don't eat me, I love you.

domingo, 22 de febrero de 2015

Cómo mejorar nuestros bizcochos. Parte I.

Hola, muy buenas noches.
Siguiendo con la racha de publicación, aprovecho esta PRIMERA ENTRADA para publicar y compartir algunos "tips" básicos (así es como lo llaman en inglés) sobre la elaboración de bizcochos.
Espero que os sorprendan y que, al ponerlos en práctica, funcionen.

1- TODOS los ingredientes a temperatura ambiente. Es decir, sacaremos de la nevera un rato antes. Si estáis en Sevilla a 40º a la sombra, diez minutos; si estáis en Teruel a -10º al sol, una hora. Es importante sobre todo para ingredientes como la mantequilla, ya que de esta manera será un poquito más manejable. De lo contrario, os puedo asegurar que trabajar con un ladrillo es un poco difícil.
En el caso de los huevos, nos "saltaremos" este paso. No es recomendable si están ya en la nevera enfriados, sacarlos y cambiarles la temperatura bruscamente. Si los tenemos naturales, mejor.

2- Evitaremos mezclar/batir alimentos de manera brusca y rápida. Es mejor dejar que primero se integren despacito. Por ejemplo, tras mezclar el azúcar con la mantequilla en un MSC, añadimos los huevos uno a uno, hasta que el primero no este totalmente integrado, no añadimos el siguiente.
Puede suceder lo mismo con la harina. Si tenemos mucha harina (por ejemplo para un bizcocho cuya consistencia ha de ser dura para utilizarlo como base de fondant), podemos alternarla con la leche. Una parte de harina, una de leche, una de harina, una de leche, una de harina...

3- No sobrebatir.. Es decir, hay ingredientes que NO hay que batir, por ejemplo, la harina. Cuando procedemos en la elaboración de un bizcocho, dejamos los ingredientes secos como la harina, la levadura o especias (canela, nuez moscada) para el final. Pues bien, estos ingredientes no hay que batirlos de más. Intentaremos mezclarlos con una espátula de goma hasta que se integren bien. Sobrebatirlos solo nos causará una masa muy líquida y burbujeante que perderá toda su consistencia y "bonitez" (sí, me he inventado esta palabra, belleza no me parecía adecuada).

4- Por otra parte, hay ingredientes que esta bien batir "mucho". Por ejemplo, en la elaboración de bizcocho, si queremos que nos quede con mucho volumen y esponjoso, podemos batir el huevo por separado: primero las claras; luego las yemas. Al batir las claras a punto de nieve (se queda como un merengue), doblan mucho el volumen, y cuando las añadimos a la mezcla (ya finalizada), vemos como queda muy voluminosa (repasaré sinónimos).
Siguiendo con este apartado, también esta el ejemplo del azúcar y los huevos. Si no los dividimos y nuestra receta incluye aceite en lugar de mantequilla, habrá que batir (normalmente) los huevos con el azúcar. Batirlos no significa darles con las varillitas, batirlos es darles con las varillacas hasta que blanqueen y no se vea lo naranja del huevo.

5- Último y necesario. Seguramente se me han olvidado muchos importantes, pero por el momento lo dejo así. El último tip y para mí el más importante de todos es el siguiente: en el horno, CALOR ABAJO. Puede que muchos no lo compartáis y pongáis siempre calor arriba y abajo, pero en mi caso y en mucha gente que conozco, al poner calor en ambos, la parte de arriba del bizcocho se tuesta rápidamente y no deja entrar el calor dentro, por lo que no se cuece, y, aunque nos podamos engañar viendo la superficie doradita y apetecible, si introducimos un palillo comprobaremos que por dentro está liquido. Yo aconsejo poner solo calor abajo, y cuando ya esté casi hecho (al pinchar con un palillo sale limpio), lo doramos un poquito por arriba.




Bien, esto es todo. Acabo aquí la primera entrada con contenido del blog. Muy buenas noches y espero que esto siga en marcha.

¡Dulce y azucarados sueños!

Irene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario