Bien, hoy traigo una tarta muy sencilla de hacer, que le gusta a todo el mundo, y que además queda muy bonita. No necesitamos manga, ni fondant, ni siquiera necesitamos espátulas, colorantes o frostings.
En un principio a mí esta tarta nunca me había llamado la atención, porque demasiado chocolate me empalaga. Por otra parte, partiendo de que prefiero las tartas con una base esponjosa y húmeda de bizcocho, pues sinceramente..., la de tres chocolates no estaba en mis opciones. Pero bueno, a mediados de diciembre nació el hijo de mi prima, a quienes llevé una tarta decorada con fondant con motivo de bebé, y me preguntó si podía hacerle una tarta de tres chocolates la próxima vez que nos viéramos. Así pues, como Noche Vieja tocó en mi casa, fue dicho y hecho.
Me pareció muy curioso hacer este pastel porque nunca había hecho nada en frío, y no me acababa de convencer a mí eso de no hornear, no montar... jaja.
Pero bueno, al final, salió. Y muy bien!!!
Let's get started!
- Ingredientes (para molde de unos 25cm DESMOLDABLE):
Para la base:
-Un paquete de galletas Digestive. Son más gordas que las María, por ejemplo. Puede ser de algún sabor que combine bien con el chocolate (naranja, café, chocolate), o simple. Si tenemos simples pero queremos añadirle algún sabor, podemos añadirle aparte. Por ejemplo, un poquito de canela, de café soluble, ralladura de naranja o lo que sea que nos guste. Yo no añadí nada, a veces menos es más.
- 80 gr de mantequilla que derretiremos.
Para las capas:
-Tres sobrecitos de cuajada (yo he usado la de marca hacendado, pero la más conocida es la de Royal).
-1 litro de nata para montar mínimo 35% materia grasa. No sufráis, la de mercadona es de 33% y vale.
-Medio litro de leche, preferentemente semidesnatada. Esto son dos vasos.
-150 gramos de chocolate negro.
-150 gramos de chocolate con leche.
- Preparación:
Primero de todo prepararemos la base de nuestro molde. En este caso, cogeremos papel de hornear y lo pinzaremos entre la base y el aro. De esta manera, sobresaldrá papel por fuera pero por dentro quedará bien cogidito :)
A continuación picaremos nuestras galletas digestive, bien con una picadora, bien machacadas a mano. Las metemos en una bolsa y a golpes o pasando un amasador por encima las hacemos arenita.
Una vez que estén hechas polvo, las mezclamos en un bol con la mantequilla previamente derretida. Esto ayudará a que se mantenga compacta y firme. Es el momento de expandir nuestra "tierra de galleta" por toda la base del molde, intentando igualarlo al máximo. Una vez hecho, lo dejamos en la nevera hasta que hagamos la primera capa.
Ahora, ¡empecemos con las capas!
Yo hago primero la de chocolate negro, en medio la de chocolate con leche, y arriba del todo dejo la de chocolate blanco. Más tarde se me ocurrió que podría invertir el orden, ya que la capa de chocolate negro queda muy bien. Pero bueno.
Lo primero de todo es mezclar en un vaso medidor GRANDE el litro de nata y el medio litro de leche. Esto es, nos quedará un litro y medio de líquido. Un litro y medio son seis vasos de nuestra mezcla.
Para la primera capa, cogeremos dos vasos de nuestra mezcla de leche y nata y lo ponemos en un cazo a fuego medio. Rápidamente añadimos nuestro chocolate (yo empecé por el negro) troceado al cazo y removemos sin parar, pero a ritmo suave. Keep calm and stir. Añadimos también seguidamente un sobre de cuajada. Os aconsejo echar primero la cuajada y disolverla un poquito, si no, por alguna razón, suele saltar. En este punto que estamos removiendo, esperaremos a que empiece hervir, cuando este momento llegue y este todo bien disuelto, apartaremos del fuego y lo vamos a verter despacito por todo el molde. A mí me gusta dejarlo un poco a temperatura ambiente hasta que temple, y luego lo meto en la nevera mientras hago la segunda capa.
Para esta segunda capa procedemos igual que con la anterior, solo que cambiando el tipo de chocolate claro. Una vez haya llegado a ebullición y lo hayamos retirado del fuego, hacemos en la capa anterior (que debe estar ya sólida) unas rallas con el tenedor, así por todo. Este es un truco del blog "Mis deseos más dulces", y nos ayudará a que las capas no se resbalen. A la hora de vertir nuestra mezcla del segundo chocolate, lo haremos despacito. En el blog que he mencionado recomiendan ayudarnos de una cuchara del reves, de manera que la mezcla tocará antes el dorso de la cuchara y no caerá el chorretón entero sobre nuestra primera capa. Esto es importante, ya que si nuestra mezcla cae con mucha fuerza, nos puede "romper" la capa anterior.
Para la tercera capa y última (en mi caso la de chocolate blanco), procedemos de la misma manera. Rallaremos también la superficie de la capa de chocolate con leche y verteremos también despacito o haciéndonos con una cucharas del revés. En esta capa yo había pensado incluso en colar la mezcla, ya que el chocolate blanco, si no es de calidad, deja grumos.


Bueno, una vez acabada la mezcla, va a la nevera varias horas. Yo la hice de un día para otro y estaba perfecta. La decoración es optativa. En mi caso añadí con una jeringa de chocolate negro "Feliz año nuevo" y puse un par de onzas de chocolate que me sobraron.
Espero que la probéis y os salga bien.
Sugar wishes!
Irene.





